Empecé a escribir muy joven, pero no con el deseo de llegar a ser escritor. Más bien tenía la necesidad de desahogar en el papel lo que no me atrevía a contar a nadie. Pasado el tiempo, aquellas notas me ayudaron a ir descubriendo los motivos que me convirtieron en un niño miedoso y solitario. Mi primera novela se publicó cuando apenas tenía 26 años. Fue un golpe de suerte temprana que cambió la perspectiva de mis planes. Pero yo aún no sabía si quería convertirme en escritor o conducir mi vida por otro camino.
Ante las dudas, decidí abandonarlo todo. Cerré puertas y me fui a conocer el mundo.

Conoce más a Domingo Terroba, consagrado escritor y autor de las novelas A los Ojos de Dios y Oculto en la memoria, en una entrevista personal donde nos cuenta sus experiencias y razones que le han empujado a escribir.

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